
No nos cansaremos de repetirlo, si nuestro organismo necesita agua en cualquier época del año, en verano esta necesidad se hace más acuciante, de ahí la importancia de beber agua en abundancia para evitar la deshidratación. Y de la misma manera que damos de beber al organismo para evitar los efectos nocivos de la deshidratación, deberíamos incluir en nuestra rutina diaria de belleza las aguas termales para cuidar y proteger la delicada piel del rostro. Basta pulverizar sobre la cara limpia, antes de aplicar tu crema cotidiana, esperar unos minutos y secar mediante ligeros toques con un tejido suave para que la piel se refresque e hidrate.







