
Virus, bacterias, alergias y hasta enfermedades de transmisión sexual pueden provocar conjuntivitis. Te mostramos cómo proteger tu vista de estos enemigos.
Sólo hay una cosa que tienen en común la gripe, un día de esquí, la primavera, el maquillaje, tu ordenador y un contacto sexual sin protección. La respuesta es que todas y cada una de esas cosas pueden producir conjuntivitis.



