
Detrás de la envidiable piel de porcelana de las mujeres orientales no sólo hay genética y cremas de culto. La triple limpieza japonesa o “saho”, que es como se conocen los cuidados que las asiáticas se realizan en su rutina diaria de belleza, demuestra lo que afirman los dermatólogos occidentales: la correcta higiene de la piel es hasta la fecha la fórmula mas efectiva para conservar una piel sana, bonita y prevenir el envejecimiento prematuro. Desmaquillar, limpiar y tonificar son esos tres sencillos pasos que efectúan las japonesas y que deberíamos de copiar antes de hidratar y aplicar cualquier tratamiento.







