Piel clara

La biocosmética utiliza principios activos de frutas y cereales.

Se conoce que en la antigua China, las emperatrices tenían sus secretitos de belleza, especialmente cuando se trataba de mantener una piel blanquísima, casi transparente, tan característica de su cultura, para eso utilizaban tanto el agua, como los polvos de arroz.
Investigaciones posteriores sobre los componentes de esta gramínea demuestran que estas mujeres no estaban alejadas de la realidad.
El arroz posee principios aclarantes, propiedades que son aprovechadas en la cosmética para la elaboración de varios productos dedicados especialmente al cuidado del cutis.

Para potenciar su acción se han obtenido algunos derivados, como el ácido kójico, proveniente del licor de arroz, que unido a la vitamina C tiene una importante acción aclarante, con una ventaja sobre otros productos que quitan manchas, pues no tiene un efecto de rebote; es decir, una vez que se deja de usar no hay probabilidad de que la piel se mancha más que antes.

Hoy en día la cosmética derivada del arroz es altamente difundida por su poder aclarante, astringente y suavizante. Existe, además, productos como geles, exfoliantes, mascarillas, despigmentantes y jabones de arroz que coadyuvan en los tratamientos aclarantes y de acné.

Lucía Jarrín, cosmetóloga, viene realizando un tratamiento despigmentante con productos de arroz, desde hace más de diez años.

El proceso

La belleza es el equilibrio entre lo físico, psicológico y lo espiritual por lo que este tratamiento se empieza con un masaje bioactivador, después de que la piel esté completamente limpia. Se marcan las zonas con la presencia de manchas oscuras y se inyecta ácido kójico en tres puntos, formando un triángulo que sigue el perímetro del área oscurecida.

Es como una mesoterapia localizada, las dosis son muy pequeñas y se aplican solo en la zona afectada no solo con inyecciones subcutáneas sino también de manera virtual: sin agujas y utilizando la electroporación o la iontoforesis.

Lo siguiente es aplicar una mascarilla de polvo de arroz, su consistencia es bastante granulada, por eso se mezcla con agua purificada y se deja actuar por 15 minutos. Luego se retira y se pone una segunda mascarilla que tiene vitamina C, finalmente el rostro se suaviza con aceite de arroz y se realiza un masaje que activa la circulación cutánea.

La recomendación es realizar este procedimiento una vez a la semana, con un mínimo de 5 sesiones, pero podrán aumentar dependiendo de la intensidad y el tipo de mancha. Mientras dure el tratamiento se refuerza con la aplicación de una crema en casa.

Fuente: Elcomercio.com