
La aplicación más conocida de la toxina botulínica es una alternativa eficaz a los fármacos anticolinérgicos para el tratamiento de este trastorno de la micción.
El bótox, la aplicación más conocida de la toxina botulínica que se utiliza habitualmente en la medicina estética, se ha convertido en un tratamiento eficaz para combatir la incontinencia urinaria, un problema que afecta sobre todo a las mujeres -a tres millones en España- y a los ancianos. Así lo confirmó este viernes la Asociación Española de Urología durante la clausura en Toledo de la XVIII Reunión Nacional del Grupo de Urología Funcional, Femenina y Urodinámica.









