El bienestar del ser humano debe ser físico, mental y social para tener una vida sana y feliz.
Gozar de una buena salud es una de las aspiraciones de todo hombre y mujer en su tránsito por la vida. Para ello hay que estar atento a las señales del cuerpo y actuar en consecuencia. Por ejemplo, si estamos expuestos a una corriente de aire y comenzamos a estornudar, no es cuestión de sacar un pañuelo sino de evitar la corriente lo antes posible.
En cuestiones de salud, hay que seguir aquel viejo adagio: prevenir antes que lamentar.
Pero también la alimentación sana es importante así como lo son los ejercicios físicos y el dormir bien. Pero hay algo más que se debe poner en práctica permanentemente: vivir en armonía con uno mismo.
El ejercicio y la nutrición
El ejercicio físico es el funcionamiento de alguna actividad para desarrollar o mantener una buena salud física y total. Si es frecuente se convierte en un componente importante en la prevención de algunas enfermedades como problemas cardiacos, cardiovasculares, diabetes mellitus tipo 2, sobrepeso, dolores de espalda, osteoporosis, hipertensión arterial, prevención del estreñimiento; mejoramiento del funcionamiento de los aparatos circulatorio, locomotor, respiratorio, digestivo y del sistema nervioso; mejoramiento del estado de ánimo, control del estrés y la ansiedad, retraso del envejecimiento, mejoramiento del rendimiento intelectual y de la salud en general.
La nutrición
Los diversos alimentos que forman parte de nuestra diaria dieta nos aportan la energía y los componentes estructurales necesarios para que nuestro organismo funcione adecuadamente.
Pero comer no siempre equivale a nutrir. En el mundo occidental tenemos toda clase de alimentos y, sin embargo, una parte de la población, cada vez más numerosa, está sobrealimentada y malnutrida. Los alimentos, a más de proporcionarnos la energía necesaria deben aportarnos ciertas sustancias químicas llamadas nutrientes que son liberadas por los mismos durante la digestión, estos son los macronutrientes y micronutrientes.
Los macronutrientes (hidratos de carbono, proteínas y grasas) proporcionan los principales materiales de construcción para el crecimiento celular y son los que consume el organismo al realizar ejercicio físico. Son también la única fuente de caloría o energía para el cuerpo. Cada gramo de hidratos de carbono o proteína proporciona unas cuatro calorías y cada gramo de grasa alrededor de nueve calorías.
Los micronutrientes son vitaminas y minerales, nos proporcionan energía y se consumen en pequeñas cantidades, pero no dejan de ser menos importantes desde el punto de vista nutricional. Las vitaminas y minerales ayudan a los macronutrientes a construir y mantener el organismo.
Se deben consumir todo tipo de alimentos porque no existe ninguno completo en nutrientes por sí solo, excepto la leche materna. Una dieta variada asegura que a nuestro organismo le lleguen estos distintos nutrientes en la cantidad adecuada.
La salud es vida
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define al ser sano como una forma ampliamente paradisiaca “Poder hacer todo lo que está inserto en la naturaleza del hombre, la amplia gama de posibilidades que pueden convertirse en realidades, todo ello hace al hombre un ser sano”. Millones de personas sacan provecho de esta definición pues preocuparse cada vez más del bienestar es una obligación de las sociedades.
La medicina preventiva y los nuevos fármacos han logrado verdaderos triunfos para ciertas enfermedades que en el pasado eran incontrolables y para los tratamientos de mantenimiento de la salud y de detención del deterioro causado por la prolongación de la vida. Sin embargo, debemos estar conscientes de que no se trata de ganar años para vivir una existencia achacosa sino de vivir razonablemente bien y con posibilidad de disfrutar de la prolongación de la existencia conquistada por el hombre.
De allí la necesidad de estar conscientes de que está en nuestras manos el conseguir un bienestar general si mantenemos una buena salud mediante una nutrición adecuada, un ejercicio físico acorde con nuestras necesidades, edad y forma de vida y una clara conciencia de la necesidad de visitar periódicamente al médico, realizarnos chequeos mínimos y estar atentos a cualquier cambio en nuestro estado de salud.
Nuestra maquinaria orgánica responde a niveles de equilibrio tan precisos como los de cualquier aparato que pudiera concebir la mente humana, solo que nuestro cuerpo suele ser más tolerante y flexible, hasta cierto punto… Todo es posible en la vida mientras el cuerpo aguante, pero para que aguante de verdad y el mayor tiempo posible, hay que dedicarle un mínimo de cuidados no más complicados que los que a diario se brindan al automóvil o a un aparato electrodoméstico.
TENGA EN CUENTA
Alimentación adecuada es aquella equilibrada y completa. Nuestro organismo debe recurrir a toda la riqueza alimentaria que la naturaleza ha puesto a nuestro alcance. Sin embargo, una buena alimentación no significa ingerir cantidades desproporcionadas.
Ejercicios y deportes son prácticas recomendables y necesarias para todas las edades. No obstante, el paso de una vida sedentaria auna vida deportiva, sobre todo a partir de los críticos cuarenta años, no puede darse a la ligera. Hay que elegir el deporte de acuerdo con nuestra preparación y al esfuerzo que tal actividad exige.
Máquina perfecta Así se califica al cuerpo humano. Desde una simple célula al más complejo de nuestros órganos o sistemas, todo está sabiamente codificado para que cada una de sus partes afronte con éxito el reto que plantea su existencia. Pero a veces falla debido a la falta de un adecuado mantenimiento o a un exceso en el rendimiento que se le exige.
Para evitar ambos extremos hay que conocer bien cómo trabaja esta máquina y qué debemos hacer para que ese funcionamiento resista el paso de los años. Evitemos su desgaste prematuro.
Fuente: elcomercio.com