¿Agua o bebidas deportivas?

Para lograr que su rutina de ejercicios sea exitosa, la clave es mantenerse hidratado antes, durante y después de realizarla.

Si quiere mantener su cuerpo con un balance adecuado de fluidos debe tomar en consideración factores importantes como la actividad que realiza, el calor, la humedad y la transpiración.

Hay muchas razones para comprometerse a tomar agua todos los días. En condiciones normales, su cuerpo pierde agua a diario, pero cuando se ejercita la pérdida es mayor y debe reponerse. Considere que el cuerpo está compuesto por dos terceras partes de agua.

El consumo adecuado de este preciado líquido evita la deshidratación, ayuda a sentirse bien, controla el apetito, limpia su cuerpo de impurezas y promueve el control del peso.

Los síntomas más comunes de la deshidratación son: sed, piel seca, fatiga, dolor de cabeza y mareo. Sin embargo, cada individuo puede experimentar síntomas de diferente forma.

¿Agua o bebidas deportivas?

Tal vez se pregunte cuál debiera ser su mejor fuente de hidratación a la hora de ejercitarse. ¿El agua o las bebidas deportivas?

Si es un deportista recreativo, que se ejercita de 30 a 40 minutos al día, el agua es suficiente para mantener su cuerpo bien hidratado. Además, tomar agua es menos costoso que beber bebidas deportivas.

Para los entrenamientos de 45 minutos o más, rutinas de alta intensidad como correr larga distancia, ejercicios aeróbicos o ejercicios intensos con pesas, entre otros, la bebida deportiva puede ayudar a demorar la fatiga muscular. Esas bebidas reponen los fluidos y proporcionan energía adicional al contener una pequeña cantidad de carbohidratos y electrolitos que ayudan a combatir la fatiga y a rendir más en el ejercicio. En otras palabras, es energía instantánea para su músculo.

Determina cuanta agua necesitas

Beber demasiada agua también puede ocasionar problemas como la intoxicación, y aunque esto no debe ser algo por lo que la mayoría deba preocuparse, sucede entre algunos deportistas.

Seguramente ha escuchado que una persona normal necesita dos litros de agua por día, pero lo cierto es que la cantidad que se necesita varía de persona a persona.

Una forma para determinar la cantidad de agua que necesita es dividir el peso en libras entre dos. Por ejemplo, si pesa 150 lbs. debe tomar 75 onzas de agua diariamente. Si desea calcular lo mismo en kilos y litros debe dividir su peso entre 30. Así, una persona que pese 70 kg. necesita cerca de 2.3 litros por día.

Siempre consulte con su médico de cabecera sobre los problemas que el consumo de agua le puede producir dependiendo si sufre de alguna condición.

Mantenerse bien hidratado puede hacer la diferencia a la hora de rendir adecuadamente tanto en su actividad física como en el diario vivir.

El ejercicio, el agua y usted deben ser como amigos inseparables. Uno necesita del otro para complementarse.

Simone Cavalletti
Fuente: El Nuevo Herald