Su consumo es muy saludable. Además tiene propiedades cosméticas
El yogur es uno de los alimentos que más se asocia con la salud. Por eso se aconseja consumir uno por día. Se lo llama “probiótico”, porque tiene en su composición microorganismos vivos que, al ser ingeridos en cantidad suficiente, causan un efecto positivo en el organismo. Por esa razón, se transforma en un aliado frente a los problemas digestivos.
En el campo de la cosmética, ayuda a cuidar la piel, tanto del rostro como del cuerpo. Contiene ácido láctico, que ejerce una acción exfoliante, y también nutrientes que lo hacen ideal para aplicar en máscaras naturales para todo tipo de piel.
El yogur que se emplee debe ser natural, en lo posible, entero. El contenido graso que posee, dentro de su composición, actúa prácticamente como una crema de noche, neutralizando el exceso de grasa facial, limpiando y emoliendo.
Se aconseja aplicar en el cuello, en especial, cuando se sufre una despigmentación por efecto de la calefacción y el abrigo del invierno, por su acción blanqueadora.
Otro de los beneficios que presenta, es el de ablandar las zonas más gruesas y resecas de la dermis, por ejemplo, los codos y las plantas de los pies.
Para tener en cuenta:
* 140 mililitros diarios de yogur, cubren las necesidades diarias de calcio y aportan vitaminas del grupo B.
* Las bacterias “vivas” que posee este alimento, no sobreviven mucho tiempo en el intestino, por esa razón, un consumo esporádico no representa el mismo beneficio que, ingerir uno por día.
* Cuando hay una infección, conviene reforzar las defensas ingiriendo 225 mililitros diarios.
