Homeopatía
En la prevención están los resultados, así es como está definido el actuar de la homeopatía.

Como medicina alternativa, busca un método similar al padecimiento o síntoma para tratarlo

Por años se ha pensado que el estado ideal para el ser humano, es el equilibrio total entre la naturaleza, el espíritu y la materia física. Sí bien hay culturas que lo ponen a discusión, la homeopatía defiende esta postura.

En esta disciplina, el encuentro personal con la naturaleza, logra disminuir los efectos negativos que diariamente sufre el cuerpo a base de estrés, prejuicios sociales y enfermedades que paulatinamente desgastan al organismo.

La homeopatía, es sinónimo de prevención y equilibrio. La forma de tratar y erradicar una enfermedad es netamente diferente a la alopática -medicina convencional-, ya que en vez de usar medicamentos o vías contrarias a la enfermedad, la homeopatía, busca un método similar al padecimiento o síntoma, logrando una respuesta positiva y fortaleciendo al cuerpo de un futuro malestar.

Conocida también como “medicina alternativa” la homeopatía, analiza la enfermedad desde distintos puntos de vista, desmarañando la vida clínica, emocional, laboral y social de la persona.

Las respuestas a preguntas simples, que parecieran no tener relación con la medicina, adentran al homeópata al terreno sentimental y racional del paciente, pues en estos casos, el estado de ánimo es la principal causa de la poca energía que se encuentra en él, provocando una serie de alteraciones que se ven reflejadas en el sistema nervioso, la piel o cualquier órgano capaz de recibir una mala señal; que ni con la más sofisticada tecnología es fácil detectar.

Para el homeópata, cada persona es un caso individual, por lo que las generalizaciones quedan de lado, el desarrollo y la forma de afrontarlos son particulares, dependiendo del sexo, situación personal y laboral, al igual que factores los físicos y mentales.

No sólo basta con acudir y exponer los problemas que nos afectan, sino que cada consulta conlleva una profunda investigación del trastorno a tratar, haciendo un trabajo conjunto por parte del paciente y del experto. Trata de responder detalladamente a cada pregunta hecha; el éxito de la medicina homeopática, radica en la adecuada elección del tratamiento terapéutico.

Despertando a las defensas

Guadalajara no es ajena a esta práctica. Actualmente existen alrededor de ocho mil personas estudiando algún conocimiento relacionado a la homeopatía. Muestra de ello es el Instituto Superior de Especialidad de Guadalajara (ISEG), que dentro de sus múltiples especialidades se encuentra la Licenciatura en Homeopatía.

Jessica Garza, del departamento de Desarrollo Institucional del ISEG, asegura que la homeopatía está teniendo bastante fuerza en el mundo. Ya que además de ser una medicina económica, los resultados que se obtienen son incomparables a la medicina convencional, debido a que diferentes especializaciones holísticas, psicológicas y naturales intervienen en el ser, para dar el equilibrio que la persona necesita.

“A través del lenguaje del cuerpo, se cura la causa y efecto de la enfermedad (…) la fuerza entre iguales fortalece las defensas del medicamento, dando fuerza y equilibrio natural al paciente”.

Añade, que para llegar al óptimo estado de equilibrio, la mente debe estar en su totalidad “abierta”, para que la energía circule libremente.
“Las enfermedades no dicen algo (…) ¿qué está pasando con mi cuerpo? ¿Con mi pensamiento?”.

El ISEG, considera que la homeopatía es una medicina preventiva, capaz de evitar desarrollos fatales mediante la medicina energética. Claro está, que la homeopatía tiene fuera de su alcance padecimientos y situaciones que no son posibles su curación total con intervención de la naturaleza; ejemplo de ello son las enfermedades genéticas y patologías que requieran de procesos quirúrgicos.

Prevención y diagnostico

La poca difusión y la errónea información son los principales obstáculos que ha tenido que esquivar esta práctica, y así luchar al nivel de ciencias como la psicología, las matemáticas, la medicina y el desarrollo humano. La homeopatía toma como herramientas a estas y un sinfín de especializaciones, pues el conjunto de ellas logran diagnosticar y armonizar el ambiente en que nos encontramos.

En la prevención están los resultados, así es como está definido el actuar de la homeopatía, pues su objetivo general, es prevenir y alcanzar el óptimo nivel de curación de enfermedades ligeras y crónicas.

La herencia familiar es un factor que aumenta y suele complicar las enfermedades con mayor facilidad y generar hábitos alimenticios y personales que incrementan la aparición de las mismas.

Los padecimientos más comunes que pueden ser tratados con la homeopatía son:

– Migrañas y dolores esporádicos de cabeza.
– Problemas alimenticios: desnutrición y anemia.
– Lesiones respiratorias causadas por bacterias o alergias.
– Alteraciones del aparato digestivo: gastritis, úlceras, y colitis.
– Mala circulación: varices, hemorroides e hipertensión arterial.
– Trastornos hormonales y síndromes premenstruales.
– Menopausia y andropausia.
– Infecciones y alteraciones dermatológicas: alergias y acné.
– Problemas oftalmológicos.
– Ansiedad, estrés, cansancio, depresión y angustia.

Perfiles

Para la homeopatía, no existen enfermedades ni medicamentos iguales, el tratamiento derivado al enfermo se basa en la clasificación del tipo orgánico al que pertenece.

TIPO CARBÓNICO: En general estas personas tienen un temperamento paciente, decidido y tenaz, aunque pueden llegar a manejar cierta rigidez física, mental y emocional. Los carbónicos son fuertes ante cualquier trastorno. En momentos de debilidad suelen ser víctimas de múltiples enfermedades.

TIPO FOSFÓRICO: Sus gestos son bastante expresivos. Constantemente son vulnerables, del entusiasmo pueden pasar en cuestión de minutos a una desilusión total. La mineralización de su cuerpo es insuficiente, por lo que las infecciones y trastornos neurofuncionales son comunes en ellos.

TIPO FLUORICO: La inestabilidad es su principal característica, al igual que su andar y gestos expresivos son desordenados. La carencia de equilibrio físico es notable gracias a la ausencia de minerales en el organismo.

CRÉDITOS: Informador Redacción / ALZL