
Durante la gestación la piel se vuelve más sensible y se sufren problemas como la caída del cabello y la hinchazón de pies.
A pesar de que esperar un bebé puede ser una de las etapas más felices en la vida de una mujer, resulta una de las más vulnerables. Y que además de cuidar del hijo que viene en camino, la madre experimenta una verdadera revolución hormonal que puede generar cambios importantes en el organismo.
De esa manera, durante los nueve meses de embarazo, la piel se vuelve más sensible. Es más, es habitual que las madres tengan problemas como la caída del cabello, acné, manchas, estrías e hinchazón de pies producto de la retención de líquidos.
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