
En tiempo de crisis, el maquillaje es una fórmula fácil, divertida y económica para cambiar de “look”. Hoy, además de crear ilusión, los colores recobran protagonismo.
Durante la gran depresión de 1929, las mujeres eligieron el color rojo para sonreír ante los malos tiempos que corrían. Ahora, en el siglo XXI, para hacer frente a la recesión económica, los favoritos son los tonos rosas y lilas, siempre alegres y luminosos.
La mayoría de los creadores artísticos han puesto de manifiesto que están de moda los colores fuertes, intensos y elegantes, para remarcar las facciones femeninas. Lo más difícil del arte de maquillar es saber cómo organizar, combinar y escoger estos nuevos tonos.
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