
Las partes más sensibles de la cara son los contornos de los ojos y de los labios. La piel es más fina, son zonas que suelen recibir más maquillaje que otras y están sometidas a una mayor cantidad de contracciones musculares por la gesticulación.
En primer lugar, para cuidar los contornos como es debido, no hay que irse a dormir sin quitarse el maquillaje. Geles al agua para cutis graso y cremas untuosas para las sensibles son buenas fórmulas. En mano, algodón o tissue y, si es posible, productos específicos desarrollados para deshacerse del último trazo de delineador o sombra de párpados. Por otro lado, las cremas también tienen su función irreemplazable. Hay que prestarle especial atención a los surcos que se forman alrededor de los labios y a las patas de gallo.
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