
Pocos elementos de maquillaje son tan importantes como las pestañas, ya que son las que visten la mirada. Además de enmarcar tus ojos, unas pestañas largas y abundantes son la clave para verte radiante, despierta y con una mirada cautivadora.
Hay dos reglas de oro para tener siempre unas pestañas espectaculares: la primera es aprender a dominar el rizador y, la segunda, elegir la máscara más adecuada para ti y saber aplicarla como se debe. A menos que seas de las afortunadas que nacieron con unas pestañas kilométricas y rizadas, es imprescindible que utilices un rizador. Esto es básico porque rizar las pestañas abre muchísimo el ojo y es así como podrás realmente aprovechar todos los beneficios de tu máscara. Para rizarlas como una “pro”, sólo tienes que colocar la bandita de goma del rizador en la base de tus pestañas y apretar con suavidad; después otro apretón en el centro y finalmente uno en las puntas. Estos tres pasos lograran que tus pestañas se ricen en una curva perfecta y no se doblen.



