
La piel, el órgano más grande del cuerpo al que protege como un escudo, necesita de atenciones, sobre todo durante las altas y peligrosas temperaturas propias del verano, ya que más del 90 por ciento de los casos de cáncer en la piel están asociados con la exposición al sol.
Una exposición extrema provoca que la piel esté reseca, se debilite y se arrugue antes de tiempo, por lo que es importante usar un protector solar, que según la dermatóloga Janice Lima-Maribona debe ser número treinta.









