Uñas perfectas

Del clásico estilo a la francesa pasando por el rojo más provocador o tonos de actualidad como el negro y el ciruela, la manicura tampoco escapa a las tendencias de moda. Te desvelamos las últimas novedades en el cuidado y decoración de las uñas.

Las manos no son sólo una de las partes más visibles y expuestas del cuerpo, sino que además actúan a menudo como tarjetas de visita, por lo que una piel y uñas de aspecto cuidado siempre añadirán un plus a la impresión que causamos.

Pero con el ritmo de vida acelerado de hoy en día, ¿quién tiene tiempo para dedicarlo a este objetivo? La respuesta es que cualquiera, pues con los últimos avances estéticos en este campo es posible lucir unas uñas en estado de revista sin tener que dedicar horas y horas a su cuidado ni renovar la manicura todas las semanas.

Y de todos esos avances, sin duda el que más adeptas ha cosechado en los últimos tiempos es el de las uñas de gel, un sistema que garantiza unas uñas perfectas sin necesidad de retoques durante tres o más semanas, manteniendo el color impecable.

Llega el gel

Este sistema, que ya ha comenzado a imponerse sobre otras técnicas y materiales como la porcelana o el acrílico, es muy resistente a la rotura y otro de sus atractivos es que las posibilidades de diseño que ofrece son infinitas: largas, cortas, decoradas…

Patricia Vidal, propietaria del centro “Nenha” de Madrid y especialista en diseño de uñas desde hace casi una década, explica a Efe que en el tópico de que los materiales artificiales debilitan e impiden el crecimiento de la uña natural “hay una parte cierta y una parte falsa”.

Otros cuidados

Al margen de los cuidados especializados, como una manicura una vez al mes, hay pequeños gestos que nos pueden ayudar a mantener las manos en buen estado, y entre ellos el principal es la hidratación: una buena crema de manos en el bolso, el cajón de la oficina o la mesita de noche harán que no nos olvidemos de este paso.

Exfoliar las manos para eliminar las células muertas y que así penetren mejor las cremas e hidratar las cutículas y empujarlas hacia atrás de vez en cuando son otros dos de ellos, mientras que una tercera regla básica es, antes de esmaltar las uñas, usar siempre una base para que éstas no se resequen y tampoco se coloreen con los pigmentos de la laca empleada, especialmente si es de un tono oscuro.

Por Lorena Cantó

Fuente: EFE-REPORTAJES